miércoles, 11 de septiembre de 2013

lunes, 9 de septiembre de 2013

SEÑOR, DÉJAME REPOSAR MI CABEZA EN TU PECHO

SEÑOR, DÉJAME REPOSAR MI CABEZA EN TU PECHO



Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz

Evangelio del domingo 15 de septiembre del 2013. XXIV Domingo Ordinario

Evangelio: Lucas 15, 1-32. En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: "Ése acoge a los pecadores y come con ellos. "Jesús les dijo esta parábola: "Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: "¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido. "Os digo que así también habrá más alegría en el Cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse. Y si una mujer tiene diez monedas y se le pierde una, ¿no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, reúne a las amigas y a las vecinas para decirles: ¡Felicitadme!, he encontrado la moneda que se me había perdido. "Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta. "También les dijo: "Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte que me toca de la fortuna. "El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer. Recapacitando entonces, se dijo: "Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros. "Se puso en camino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo. Su hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo. "Pero el padre dijo a sus criados: "Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado. "Y empezaron el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Éste le contestó: "Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud. "Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: "Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado."El padre le dijo: "Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.""
LECTURA:            Lee, pausadamente, una o dos veces el texto del Evangelio, has un poco de silencio interior, cierra los ojos y visualiza a los personajes y piensa que te dice a ti, personalmente, la Palabra de Dios.
MEDITACIÓN.   En la escena está Jesús, hay quienes le escuchan y quieren entender sus palabras (publicanos y pecadores) y hay quienes le oyen para criticar lo que Él dice (fariseos y escribas), los primeros van con un corazón abierto, quieren aprender, quieren mejorar su vida, quieren conocer a Jesús a partir de lo que Él dice y por eso reflexionan sus palabras y tratan de comprenderlas mejor. Los fariseos están predispuestos, consideran que ellos “saben”, no les interesa aprender algo más, no les interesa cambiar su vida, ellos ya están “posicionados”, “asentados” en sus ideas, criterios y formas de pensar, ellos son “sabios”, “cultos”, “racionales”. Van a oír a Jesús, para encontrar cosas que criticarle.
Jesús no juzga a nadie, ama a todos y a todos con el mismo amor les habla, tampoco les impone nada, “el que quiera oír, que oiga; el que quiera ver, que vea”. Sin embargo, con sus parábolas, toca la sensibilidad de su auditorio, para que abran las puertas de su corazón al amor y al perdón de Dios.
En este capítulo san Lucas presenta tres parábolas que hablan del perdón, del reencuentro, de la alegría; por eso también, en su conjunto, podemos denominarlas como las parábolas de la Misericordia Divina.
La oveja, la moneda, el hijo pródigo representas tres modos de ser o de actuar de la persona que se aleja de Dios. En las parábolas hay quien busca y se alegra cuando encuentra lo que se perdió y en estos personajes se representa a Dios misericordioso que busca pacientemente hasta encontrar lo que se extravió. Es Dios quien me busca y sale a mi encuentro.
¿Mi actitud ante Dios, en particular al escuchar su Palabra  o al ir a Misa: es abierta y humilde para dejarlo entrar en mi corazón, o es cerrada y soberbia (farisaica) y por eso ni siquiera me interesa leer la Biblia o acudir a Misa? ¿A través de estas parábolas, reconozco que Dios me está buscando para manifestarme su amor y hacer una fiesta conmigo, donde yo recupere la paz, la salud, mi bienestar, mi dignidad, su amor? Ante estas enseñanzas de Jesús, ¿me puedo quedar indiferente?
¿Soy como la oveja que tontamente se perdió y me encuentro lastimado(a) y necesitado(a) de ayuda?
¿Soy como la moneda que simplemente rueda por la vida y necesito que el amor de Dios le dé sentido a miexistir?
¿Soy como el hijo pródigo, que me he encargado de hacer de mi vida un desastre?
¿Qué sucederá en mi vida, si aprendo a ser humilde ante Dios y escucho su Palabra, me acerco a confesar y comulgo de su Cuerpo y su Sangre, no sólo cuando “tengo ganas”, sino de manera frecuente, especialmente no faltando a la Misa dominical?
ORACIÓN:          Guardo silencio, reflexiono sobre lo que medité y hago mi oración propia, lo que sigue sólo es una guía: Señor, pienso en las veces en que soberbiamente me he acercado a Ti y lo mucho que estoy lejos de Ti, percibo cuánto me amas y cómo de diversas maneras me buscas, haciéndote presente en mi vida de muchos modos, incluida esta Lectio Divina y sinceramente me doy cuenta que al alejarme de Ti, lo pierdo todo, incluida mi felicidad, mi capacidad de amar y de perdonar. Señor, hoy quiero dejarme encontrar por Ti, te necesito, necesito que me tengas en tus manos, me sostengas en tus brazos, me abraces y me permitas experimentar la ternura y la grandeza de tu amor. Señor contigo lo tengo todo, aunque no tenga a nadie ni nada; sin Ti, no tengo nada, aunque estuviera mucha gente a mi lado o tuviera muchas cosas. Señor sólo Tú bastas, déjame reposar mi cabeza en tu pecho y quedarme quieto ahí, sentirme protegido y amado por Ti. Señor, solo Tú bastas.
CONTEMPLACIÓN: Guardo silencio y con los ojos cerrados, me hago consciente de la paz de Dios en mi corazón, interiorizo lo que sucede en mi alma y en mi cuerpo, dejo que la gracia de Dios actúe en mí. Si hay lágrimas dejo que broten, disfruto este momento le doy gracias a Dios. Si por alguna circunstancia debo detener este momento de contemplación, lo puedo retomar más tarde o en otro(s) día(s). Ciertamente y como parte de esta contemplación, experimento la necesidad de actuar como el “hijo pródigo” para dejarme abrazar por mi Padre Dios. Como este joven, acudiré a mi Padre misericordioso y le diré: Padre he pecado, me he alejado de Ti. Me dejaré abrazar por Dios y disfrutaré de todo el amor que Él sabe dar a los que hemos aceptado ser sus hijos, redimidos por Jesucristo nuestro Señor.
ACCIÓN: Me acercaré al sacramento de la confesión, iré a Misa y comulgaré, procuraré leer más la Biblia; a lo menos las lecturas diarias de la Misa o las del domingo, me apartaré de lo que me aleja de Dios, amaré a Jesús y lo serviré en mis hermanos y dejaré que la alegría que hay en mi corazón se manifieste con actitudes de gozo y una sonrisa en mis labios. Creo que esto me será fácil, pues proviene de la Gracia del Espíritu Santo que he dejado entrar en mi corazón. María santísima, guíame por la senda de la alegría hasta tu Hijo Jesús.

Si deseas hacer algún comentario puedes escribirme a evangelizarorando@yahoo.com.mx

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Misa por la Paz de Siria

UNIDOS AL PAPA EN ORACIÓN POR LA PAZ EN SIRIA, EN MÉXICO Y EL MUNDO

PROGRAMA DE ORACIÓN QUE SEGUIREMOS EN EL TEMPLO EXPIATORIO A CRISTO REY, ANTIGUA BASÍLICA DE GUADALUPE
Sábado 7 de septiembre.

Oración de Adoración ante Jesús Eucaristía
12:00  MISTERIOS GOZOSOS
13:00  MISTERIOS LUMINOSOS
14:00  MISTERIOS DOLOROSOS
15:00  LA CORONILLA
16:00  MISTERIOS GLORIOSOS
17:00  ORACIONES AL ESPÍRITU SANTO
18:00  LA SANTA MISA

Orar es poner confiadamente nuestras vidas en las manos amorosas de nuestro Padre, Dios.


Ven con nosotros o desde tu parroquia, hogar donde estés únete a nosotros en oración.


Homilía del Divino Niño

Infinidad de bendiciones, pongamos atención a la homilía de Mons. Diego Monroy, en el día de la peregrinación de la Infancia Eucarística a la Basílica de Guadalupe.


Peregrinación de la Infancia Eucarística de la Arquidiócesis de México


Primera Peregrinación de la Infancia Eucarística de la Arquidiócesis de México hacía la Basílica de Guadalupe.

En el Templo Expiatorio a Cristo Rey, se entronizó la imagen del Divino Niño Jesús, y te comentó que todos los domingos será dedicada la Misa 10:00 y posteriormente se realizará una Hora Santa, te invito con toda tu familia.





lunes, 2 de septiembre de 2013

Con dos conciertos en el Templo Expiatorio Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe, se abrirá y clausurará el 
1er. Festival de Órgano de la Ciudad de México 
Ven y disfruta de magníficas interpretaciones, la música nos acerca a Dios.



PONER MI VIDA EN TUS MANOS, SEÑOR

Preparemos la Misa del domingo desde ahora
 
PONER MI VIDA EN TUS MANOS, SEÑOR

Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz

Evangelio del domingo 8 de septiembre del 2013. XXIII Domingo Ordinario

Evangelio: Lucas 14, 25-33. En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: "Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: "Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar."¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío."

LECTURA:  Lee, pausadamente, una o dos veces el texto del Evangelio, visualiza a los personajes y piensa que te dice a ti, personalmente, la Palabra de Dios.

MEDITACIÓN. Los personajes son Jesús y la multitud y Él habla de quien lo sigue, quien lleva su cruz, quien construye, de un rey. En orden inverso, podemos decir que Jesús habla de quien está en guerra, de quien tiene grandes proyectos, de quien sufre y de quien tiene muchos afectos. El tema común para todos es el discipulado. La invitación a ser discípulo de Jesús es para todos. Todos intuimos que en Él podemos encontrar la felicidad para la que hemos sido creados, pero estamos aferrados a los acontecimientos de nuestra vida diaria y nos cuesta trabajo dar el paso de nuestra conversión a Jesús. Vivimos apegados al diario acontecer, con nuestros problemas, ilusiones, “dolor” y “afectos”; sin darnos cuenta que junto a nosotros está, el Señor Jesús, Quien vale más que todo ello y quien puede darnos su  paz y fortaleza para realizar nuestros sueños, superar nuestros “dolores” y poder amar en auténtica libertad, sin ser manipulados ni manipular a nadie, amando con la libertad de los hijos de Dios.

A la multitud que le seguía, y también a nosotros, nos cuesta trabajo entender que seguir a Jesús no nos quita nada, sino que Cristo nos regala su presencia para tener todo lo que necesitamos. En Jesús lo tenemos todo sin poseer nada y sin que nada nos posea y lo disfrutamos todo sin esclavizarnos a nadie ni a nada. En Jesús somos libres para amar y servir.

Siendo sincero con nosotros mismos, visualizaremos y aceptaremos que nos aferramos a muchas cosas, que consideramos que son nuestras y que debemos controlar y acomodar a nuestra forma de ser o conveniencia. En ocasiones incluso, queremos controlar la vida de los demás o nos hemos dejado manipular por los demás. Siendo realistas, esto nos desgasta, ni arreglamos nada, ni somos felices y en ocasiones dañamos a otras personas con nuestra forma de ser. Seguramente que en más de alguna ocasión habremos sentido que estamos en “guerra” con todo y con todos, incluso con Dios.

Hoy entiendo que seguirte Jesús, es poner mi vida en tus manos, Señor, y dejar que Tú seas el centro de mi existir.

ORACIÓN: Hoy quiero poner en orden todo y me doy cuenta que solo no puedo, por eso en primer lugar te pondré a Ti y luego lo demás: Lo que me conflictúa, lo que imaginariamente espero; lo que me duele y a todos mis seres queridos, también a los que me aman y los que no me aprecian o persiguen; lo que me gusta, lo que me desagrada o atemoriza, etc., todo lo pondré ante Ti y después de Ti. Tú eres el Alfa y el Omega, el principio y el fin, a Ti me acojo, cúbreme con tu amor.

Como san Ignacio de Loyola, hoy te digo: “Toma, Señor y recibe, toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y mi voluntad; todo mi haber y mi poseer. Tú me lo diste, a Ti, Señor, te lo doy; todo es tuyo, dispón de todo a tu voluntad. Dame tu amor y tu gracia, que eso me basta.

CONTEMPLACIÓN: Guardaré un momento de silencio, experimentaré la presencia de Dios en mi vida, reflexionaré y me haré consciente de cómo me siento, ante lo que medité y al poner mi vida en las manos del Señor Jesús. Disfrutaré este momento y procuraré renovar mi entrega a Dios, cuantas veces quiera o sea necesario, en este día y a lo largo de toda mi vida.

ACCIÓN: Buscaré a Jesús en la oración, si es posible en el sagrario o estando Él expuesto en la custodia de mi parroquia. Si esto no es posible, en donde esté procuraré ponerme en oración para renovar la entrega de vida a Jesús y procuraré ir reflexionando, para concientizarme, de lo que Jesús está haciendo en mi corazón y en mi vida.

Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz
Familia Eucarística

lunes, 26 de agosto de 2013

Primera peregrinación al Divino Niño Jesús


Ve y disfruta esta original invitación para que asistas el 1 de septiembre a la Peregrinación de la Infancia Eucarística a la Basílica de Guadalupe.

Catequesis sobre el Divino Niño Jesús. Hermosa y pedagógica homilía del Nuncio Apostólico, Mons. Christophe Pierre, Pastor con "olor de ovejas".



http://www.youtube.com/watch?v=N8OVD8fFd6Q

OJOS ABIERTOS Y EL CORAZÓN ATENTO PARA AYUDAR A LOS DEMÁS

FELIZ INICIO DE SEMANA

Les comparto una Lectio Divina para el domingo 1 de septiembre

OJOS ABIERTOS Y EL CORAZÓN ATENTO PARA AYUDAR A LOS DEMÁS
Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz

Evangelio del domingo 1º de septiembre del 2013. XXII Domingo Ordinario

Lucas 14, 1. 7-14.  Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso esta parábola: "Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: "Cédele el puesto a éste."Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba."Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido."Y dijo al que lo había invitado: "Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos."
 
LECTURA:            Lee, pausadamente, una o dos veces el texto del Evangelio, visualiza a los personajes y piensa que te dice a ti, personalmente, la Palabra de Dios.
MEDITACIÓN. La escena ocurre en sábado, día del Señor para los judíos (para nosotros es el domingo, día en que resucita el Señor Jesús). Los personajes son el fariseo que invitó a Jesús y los otros fariseos que también están invitados. Jesús sabe que lo vigilan, Él no se siente incomodo, pero reconoce que hay una oportunidad para tocar su corazón y evangelizarlos y hacerlos reflexionar para que se dé un cambio de corazón ene ellos. La enseñanza principal, evidentemente es sobre la humildad y sobre el compartir lo que se tiene, con los más necesitados. Jesús habla en parábolas para abrir la mente y el corazón, no para “echar indirectas”, pues podría haber hablado sobre los que confabulan para hacer el mal al inocente, como lo estaban haciendo con Él.
ORACIÓN: Quizá Señor en más de alguna ocasión, he estado o estaré en alguna reunión donde haya críticas contra mí: No permitas que eso me desaliente. Concédeme experimentar tu presencia y sentirme fortalecido porque Tú estás conmigo. Lo que me debe doler, son las veces en que yo he participado o pudiera participar, en criticar a un hermano. No permitas que caiga en la tentación o que justifique mi participación en hablar mal de otro, en desearle el mal o confabularme para hacerle daño, pues además, de nunca hacer el mal a nadie, debo tratar a los demás como quisiera que me trataran. Si ya he experimentado lo que se siente cuando habla mal de mí, o aunque nunca me hubiera pasado o me llegar a pasar, por amor a Ti, quiero hacer sentir bien a todos los que conozco, hablando bien de ellos.
Deteniéndome también Señor, sobre tu mensaje, de las parábolas, te pido me ayudes a ser humilde y a mantener mi corazón abierto a los demás, especialmente a los más pobres y necesitados.
CONTEMPLACIÓN: Saber que estás a mi lado, Señor Jesús, me hace sentirme libre ante las críticas, pero sobre todo a estar abierto a los demás, en lugar de cuidarme del “qué dirán”. Manteniendo mi corazón firme en tu amor, no buscaré que me alaben o reconozcan lo que hago, sino que simplemente trabajaré para tu gloria, pues mi mayor alegría es saber que Tú estás a mi lado y eso me ayudará también a tener los ojos abiertos y el corazón atento para ayudar a los demás.
ACCIÓN: Revisaré mi agenda para anotar en ella a las personas que en el nombre del Señor Jesús, visitaré para ayudarles en alguna necesidad especial y procuraré tener en mis labios, las palabras que ayuden a los demás a que se sientan bien y sean mejores.
 

Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz
Familia Eucarística

martes, 20 de agosto de 2013

¡ASISTE YA FALTA POCO!
Apóyanos con dulces para regalar a los niños asistentes, recibimos tu donativo en el Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe. Tels. 5750-2222 y 5750-0014. Dios recompense tu generosidad.


Un minuto con el Niño Jesús
 Bendíceme, Niño Jesús y ruego por mí sin cesar.
Aleja de mi hoy y siempre el pecado.
Si tropiezo, tiende tu mano hacia mí.
Si cien veces caigo, cien veces levántame.
Si yo te olvido, tú no te olvides de mí.
Si me dejas Niño, ¿Qué será de mí?
En los peligros del mundo asísteme.
Quiero vivir y morir bajo tu manto..
Quiero que mi vida te haga sonreír.
Mírame con compasión, no me dejes Jesús mío.
Y, al fin, sal a recibirme y llévame junto a ti.

Tu bendición me acompañe hoy y siempre. Amén. Aleluya. (Gloria al Padre).

lunes, 12 de agosto de 2013



¡Ayúdanos a ayudar a más de 
450 mujeres indigentes!

Participa en la "Charreada Kermes" del 22 de septiembre en el Lienzo Charro del Pedregal de las 9:00 a las 14:00 horas. Boleto $100.00, con bono de $50.00, para adquirir alimentos. También necesitamos que nos regales objetos para la tómbola.



LIBRO ESPIRITUAL QUE NOS AYUDA A SER MISIONEROS Y NOS PONE EN EL CAMINO DE LA SANTIDAD.
Mons. Juan Esquerda Bifet, teniendo como marco referencial los escritos de la beata Madre María Inés, sobre Vanclar, plasma su experiencia y nos proporciona una joya de espiritualidad misionera, que a través de la meditación personal y grupal nos pone en contacto con Dios, nos lleva a la acción apostólica y nos guía por el camino de la santidad, a través de cinco temas: Llamada, Encuentro, Seguimiento, Misión sin Fronteras y María.
Esta publicación nos ayuda a re-descubrir el camino de la fe, para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo.


Nuestro próximo Concierto en el "Año de la Fe". Te espero.


Excelente concierto ayer con el Organista Valentín Gascón Villa, Organista Titular de la Iglesia de Notre Dame de Chatou Francia. El próximo concierto del "Año de la Fe" en la Antigua Basilica de Guadalupe será el 22 de agosto  con el Coro de Infantes de la Catedral del Tlalnepantla. Todos los conciertos son gratuitos.




lunes, 5 de agosto de 2013

SEAMOS GENEROSOS CON DIOS Y SEREMOS FELICES

A continuación algunas de las palabras que el Papa dijo al voluntariado de la Jornada Mundial de la Juventud el 28 de julio.



"Sean siempre generosos con Dios y con los otros. No se pierde nada, y en cambio, es grande la riqueza de vida que se recibe.


Dios llama a opciones definitivas, tiene un proyecto para cada uno: descubrirlo, responder a la propia vocación, es caminar hacia la realización feliz de uno mismo. Dios nos llama a todos a la santidad, a vivir su vida, pero tiene un camino para cada uno. Algunos son llamados a santificarse construyendo una familia mediante el sacramento del matrimonio.

Hay quien dice que hoy el matrimonio está "pasado de moda"; ¿Está fuera de moda?, en la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es "disfrutar" el momento, que no vale la pena comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas, "para siempre", porque no se sabe lo que pasará mañana. Yo, en cambio, les pido que sean revolucionarios, que vayan contracorriente; sí, en esto les pido que se rebelen contra esta cultura de lo provisional, que, en el fondo, cree que ustedes no son capaces de asumir responsabilidades, que no son capaces de amar verdaderamente. Yo tengo confianza en ustedes, jóvenes, y pido por ustedes. Atrévanse a "ir contracorriente". También tenga la valentía a ser felices.

El Señor llama a algunos al sacerdocio, a entregarse totalmente a Él, para amar a todos con el corazón del Buen Pastor. A otros los llama a servir a los demás en la vida religiosa: en los monasterios, dedicándose a la oración por el bien del mundo, en los diversos sectores del apostolado, gastándose por todos, especialmente por los más necesitados. Nunca olvidaré aquel 21 de septiembre –tenía 17 años- cuando, después de haber entrado en la iglesia de San José de Flores para confesarme, sentí por primera vez que Dios me llamaba. ¡No tengan miedo a lo que Dios pide! Vale la pena decir "sí" a Dios. ¡En Él está la alegría!


Queridos jóvenes, quizá alguno no tiene todavía claro qué hará con su vida. Pídanselo al Señor; Él les hará ver el camino. Como hizo el joven Samuel, que escuchó dentro de sí la voz insistente del Señor que lo llamaba pero no entendía, no sabía qué decir y, con la ayuda del sacerdote Elí, al final respondió a aquella voz: Habla, Señor, que yo te escucho (cf. 1 S 3,1-10). Pidan también al Señor: ¿Qué quieres que haga? ¿Qué camino he de seguir?"