viernes, 11 de octubre de 2013

SANTO ROSARIO

 Rosario por las "Nuevas Generaciones", este rosario fue el que se leyó en el Estadio Azul, el sábado 5 de Octubre


SANTO ROSARIO
Ofrecido por las Nuevas Generaciones

Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz
 
Iniciamos el rezo del Santo Rosario, estando de pie
QUIEN PRESIDE:                       Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor, Dios Nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

R:   Amén.
QUIEN PRESIDE:  Señor abre mis labios
R:  Y mi boca proclamará tus alabanzas.
 
QUIEN PRESIDE:  Reconociendo que somos pecadores
 y estamos necesitados del auxilio divino,
para celebrar este Misterio de Amor,
recemos el acto de contrición, diciendo:

RPésame Dios mío, pésame por el pecado que cometí,
por el infierno que merecí y por el Cielo que perdí;
pero mucho más me pesa el haber ofendido
a un Dios tan bueno y grande como Tú.
Propongo, con tu ayuda, enmendarme y evitar
las ocasiones próximas de pecado, confesarme
y cumplir la penitencia que me fuese impuesta.
Confío me perdonarás, por tu infinita misericordia.
Amén.

QUIEN PRESIDE: La gracia de nuestro Señor Jesucristo,
nacido de la Virgen María,
el amor del Padre
y la comunión del Espíritu Santo
estén con todos ustedes.
R:  Y con tu espíritu.
 
QUIEN PRESIDE:  Oremos:
Oh Dios, Padre bueno, que en la Virgen María,
primicia de la redención
nos has dado una madre de inmensa ternura;
abre nuestros corazones a la alegría del Espíritu
y haz que, a imitación suya,
sepamos alabarte por la maravillas realizadas en
Cristo, tu Hijo, Sacerdote Eterno
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios por los siglos de los siglos. 
R:  Amén.

Primer Misterio
DOS PERSONAS MAYORES DE 60 AÑOS (hombre y mujer): “LA RESURECCIÓN”.
 
OFRECIMIENTO: Ofrecemos este primer misterio del Rosario, por los adultos mayores, los enfermos y discapacitados, así como por todos aquellos que son pobres o han perdido todo a causa de las guerras, de la violencia o de males naturales, como los que han azotado a nuestro país, para que la resurrección de Jesucristo, genere en ellos la fortaleza que les permita seguir compartiendo su fe y sean signo de esperanza y de sabiduría para las nuevas generaciones.
 
REFLEXIÓN: El paso de los años, la superación de problemas y el ánimo para salir adelante en medio de las dificultades de la vida, confiando siempre en Dios, ha fortalecido la fe de infinidad de personas y ha generado en ellas la sabiduría que han de compartir con las nuevas generaciones. Vencedores en Cristo, todos los ancianos, enfermos y discapacitados; todos los que en medio de la adversidad hemos experimentado el amor de Dios; que está siempre a nuestro lado, especialmente en el pobre y en el que sufre; todos ellos y nosotros también, somos invitados por la Iglesia para que con alegría demos testimonio de Cristo resucitado, compartiendo la fe con las nuevas generaciones, tierra fértil donde el Señor nos reta a sembrar la semilla de su Palabra para que Él haga que broten muchos frutos de fe y santidad. ¡Jesús Eucaristía, sigue sosteniéndonos con tu yugo suave, en el empeño de salir y evangelizar a las nuevas generaciones!
Todos: Amén
 
Rezo del Padre Nuestro, las diez Ave Marías y el Gloria.
 
JACULATORIA: Santa María de Guadalupe, mujer eucarística, pon mi corazón en el tuyo,
TODOS: para que desde ahí adore a Jesús Eucaristía.
 

 
SEGUNDO MISTERIO
ADULTOS (MATRIMONIO): “LA ASCENCIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO AL CIELO”.
 
OFRECIMIENTO: Ofrecemos este segundo misterio por todos los adultos, casados o no, que valorándose a sí mismos y a su fe, respetan la institución del matrimonio, fundamento de toda familia, particularmente la católica y que a través de su testimonio casto, procuran alentar a las nuevas generaciones para que vivan plenamente el amor humano que en la sexualidad encuentra un elemento que le es propio y que aunado a la fidelidad y a la perseverancia, les ayuda a hacer este mundo mejor, a ser felices y a alcanzar la santidad.
 
REFLEXIÓN: Todos los católicos adultos tenemos el compromiso con las nuevas generaciones de darles el testimonio alegre de nuestra fe en Jesucristo. Fe que nos ha ayudado a ser mejores, a salir adelante, a no darnos por vencidos y a tener esperanza y confianza. Fe que nos reta a hacer este mundo mejor. Ciertamente en el horizonte actual vemos situaciones incorrectas, que son una manifestación del alejamiento de Dios, por lo que la cultura de la muerte se extiende, pero en medio de esta realidad, está el católico comprometido que es luz en medio de las sombras y anuncia a Jesucristo. En particular en este Rosario, los adultos escuchamos la voz de Dios que nos reta a remar mar adentro y a lanzar las redes, en su nombre, al encuentro de las nuevas generaciones y de las periferias de nuestra comunidad católica. ¡Jesús Eucaristía, amigo fiel que siempre has estado con nosotros, en medio de las encrucijadas de nuestra vida, te decimos, quédate con nosotros y danos siempre ese pan de vida que eres Tú mismo, para que enviados por ti seamos fieles a Ti y a nuestros hermanos, en la búsqueda, encuentro y formación, de las nuevas generaciones.
Todos: Amén
 
Rezo del Padre Nuestro, las diez Ave Marías y el Gloria.
 
JACULATORIA: Santa María de Guadalupe, mujer eucarística, pon mi corazón en el tuyo,
TODOS: para que desde ahí adore a Jesús Eucaristía.
 

 
TERCER MISTERIO
JÓVENES (hombre y mujer): “LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO SOBRE LA VIRGEN MARÍA Y LOS APÓSTOLES”
 
OFRECIMIENTO: Ofrecemos este misterio del Rosario por todos los hombre y mujeres jóvenes, por los que ya han constituido una familia o un día lo harán, por los que han escuchado la llamada a seguir a Jesucristo en la vida religiosa o sacerdotal, por quienes ya respondieron o están en espera de dar un sí definitivo a la voz de Dios que les invita a hacerlo presente en el ministerio sacerdotal. Pedimos también por los jóvenes que han perdido la esperanza o han sido atrapados en las garras de los vicios o de una sexualidad mal encaminada, pero sobre todo, pedimos por todos aquellos que han de recibir el anuncio de la Buena Nueva, a través de los jóvenes que nos lanzamos a la evangelización del joven por el joven, para que abran su corazón a la alegría que procede de Dios.
 
REFLEXIÓN: Infinidad de jóvenes viven tristes y sin esperanza en su vida, porque no conocen el amor de Dios y lo que ellos contemplan en sus ambientes y en el horizonte de su vida no les es promisorio y en muchas ocasiones les genera miedo e inseguridad. En medio de esta realidad, también están los jóvenes que han dejado que la Palabra de Dios habite en sus corazones y en el encuentro con Jesús Eucaristía, en la Misa dominical y en sus grupos y movimientos, van viviendo y fortaleciendo su fe. Porque la alegría del Evangelio, es para todos los jóvenes, todos y especialmente los jóvenes, con un renovado entusiasmo hemos de salir en búsqueda de la juventud para hacer llegar a todo joven el anuncio de Jesucristo. ¡Jóvenes, evangelicen a los jóvenes! ¡Jóvenes salgan al encuentro de las nuevas generaciones y al igual que los apóstoles y los santos, sean constructores de un mundo mejor! ¡Jóvenes, hagan ruido con la alegría del corazón joven que se ha dejado cautivar por Cristo! ¡Jóvenes, déjense llevar por el Espíritu Santo que, como en pentecostés, se derrama en el corazón de todo creyente! ¡Jóvenes, tengan como amigo cercano y fiel a Jesús Eucaristía, amigo que nunca falla y siempre está con todos!
Todos: Amén
 
Rezo del Padre Nuestro, las diez Ave Marías y el Gloria.
 
JACULATORIA: Santa María de Guadalupe, mujer eucarística, pon mi corazón en el tuyo,
TODOS: para que desde ahí adore a Jesús Eucaristía.
 

 
 
CUARTO MISTERIO
ADOLESCENTES, HOMBRE Y MUJER:  “LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA”
 
OFRECIMIENTO: Ofrezcamos este misterio por los adolescentes que en esta etapa de nuestra vida enfrentamos el reto de ir asumiendo los rasgos de nuestra personalidad, etapa llena de inseguridades e inconsistencias personales, ante las situaciones familiares y sociales que nos rodean, etapa en las que no por maldad, sino por falta de claridad, hay quienes pierden el rumbo o son fácilmente atrapados por la sociedad del consumo y del libertinaje, pero que también es la etapa en la que la mayoría de los adolescentes, hombres y mujeres, buscamos y queremos encontrar la verdad de la fe en Jesucristo, que le da consistencia y rumbo a nuestra vida.
 
REFLEXIÓN: En medio de las muchas periferias a las que tenemos que llevar el Evangelio, una primordial es la del mundo adolescente, que vive una etapa de análisis y crisis internos en cuánto valores y sentimientos personales, familiares y sociales; y que es también el reto de salir a explorar y afrontar el mundo más allá del ambiente familiar. En este periodo, muy rico en sus expresiones, en ocasiones aparecen fuertes signos de desadaptación que propician, que algunos adolescentes caigan en manos de la delincuencia, de la drogadicción, de la prostitución, de la pérdida del sentido de la vida y del suicidio. Pero, porque lo más auténtico que está en corazón de todo adolescente es el anhelo de verdad, de justicia y de encuentro con el verdadero amor, el mundo adolescente nos reta a todos, a poner el mejor de nuestros esfuerzos para que la luz de la fe en Jesucristo, ilumine el camino de quienes vivencialmente encarnan las nuevas generaciones, que han de disfrutar desde ahora el amor de Dios y con Él, fortalecida su vida, han de ayudar a que este mundo sea mejor. Que la Virgen María, que escuchó el llamado de Dios, desde el Cielo acompañe a todos los adolescentes y Jesús Eucaristía sea su guía y fortaleza.
Todos: Amén
 
Rezo, de rodillas, del Padre Nuestro, las diez Ave Marías y el Gloria.
 
JACULATORIA: Santa María de Guadalupe, mujer eucarística, pon mi corazón en el tuyo,
TODOS: para que desde ahí adore a Jesús Eucaristía.
 

 
QUINTO MISTERIO
NIÑO Y NIÑA  “LA CORONACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA COMO REINA DEL CIELO”
 
OFRECIMIENTO: Ofrezcamos este misterio, por todos los niños y niñas del mundo y también, por los que estando en el vientre de su mamita, están llamados a nacer. Oremos para que sus papás los cuiden con amor y en su hogar, en su escuela y en el lugar donde viven encuentren personas que con su testimonio les hablen de Dios.
 
REFLEXIÓN: Gracias Padre amoroso, porque cada niño y niña, desde que es concebido es una expresión de tu amor y confianza en la humanidad y en especial para los que estamos cerca de ellos.
Ante la desintegración familiar y los atentados contra la vida humana naciente y la familia, las nuevas generaciones de matrimonios han de vivir a contracorriente su fe y ante la mundanalidad que se expresa en la cultura de la muerte, han de asumir el reto de amar a sus hijos y orientarlos hacia Dios. Señor, que no sólo los papás que tienen hijos pequeños, sino que todos, como católicos comprometidos con el proceso misionero, pongamos el mejor de nuestros esfuerzos para que las nuevas generaciones conozcan el amor de Jesús, a través de comunidades parroquiales fuertes en su fe y en su testimonio de vida. Que la Virgen María, nuestra Reina del Cielo, nos aliente en nuestro caminar y Jesús Eucaristía sea el centro de nuestro actuar pastoral.
Todos: Amén
 
Rezo, de rodillas, del Padre Nuestro, las diez Ave Marías y el Gloria.
 
JACULATORIA: Santa María de Guadalupe, mujer eucarística, pon mi corazón en el tuyo,
TODOS: para que desde ahí adore a Jesús Eucaristía.
 
 
 
ORACIONES FINALES
 
QUIEN PRESIDE: Hacemos las siguientes oraciones por las intenciones del Sumo Pontífice, el Papa Francisco…  Padre Nuestro…
 
QUIEN PRESIDE: Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la ilumines, porque llena eres de gracia….
 
QUIEN PRESIDE: Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos encomendamos nuestra esperanza para que la alientes, porque llena eres de gracia…
 
QUIEN PRESIDE: Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames, porque llena eres...
 
QUIEN PRESIDE: Dios te salve María Santísima, templo, trono y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa original. ¡Dios te salve!, Reina y Madre, Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra.  ¡Dios te salve!  A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y en este destierro, muéstranos a Jesús, Fruto bendito de tu vientre, ¡Oh clemente!, ¡oh piadosa!, ¡oh dulce siempre Virgen María!  Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
 


Señor ten piedad de nosotros.  (se repite)
Cristo ten piedad de nosotros. (se repite)
Señor ten piedad de nosotros. (se repite)
Cristo óyenos.   (se repite)
Cristo escúchanos.  (se repite)
Dios Padre celestial.  ten piedad de nosotros,
Dios Hijo Redentor del mundo.   ten piedad de nosotros,
Dios espíritu Santo. ten piedad de nosotros,
Trinidad Santa que eres un sólo Dios. ten piedad de nosotros,

Santa María,                                                                 (Ruega por nosotros)
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de los jóvenes
Madre de los adolescentes,
Madre de las nuevas generaciones,
Madre de la esperanza,
Madre de los desvalidos,
Madre de los indefensos,
Madre de los enfermos,
Madre de los drogadictos,
Madre de los alcohólicos,
Madre de los que no creen en Dios
Madre de los novios,
Madre de la fe
Madre de las misiones
Madre de los movimientos juveniles
Madre de la paz
Madre de los estudiantes
Madre de los universitarios
Madre de los profesionistas
Madre de los matrimonios jóvenes
Madre de las madres solteras
Madre de los jóvenes sin proyectos
Madre de los que no tienen metas
Madre de los que no tienen fe
Madre de los que no tienen esperanza
Madre de los que falta creer
Madre de los que rechazan a tu Hijo
Madre de los jóvenes comprometidos
Madre de los catequistas
Reina de los Ángeles,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero que quitas el pecado del mundo.   Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.    Óyenos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.   Ten piedad y misericordia de nosotros.
ten misericordia de nosotros.
 
 
  

QUIEN PRESIDE:
ORACIÓN CONCLUSIVA
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
 
QUIEN PRESIDE:
Oremos: Oh Dios, cuyo Hijo por medio de su vida, muerte y resurrección, nos otorgó los premios de la vida eterna, te rogamos que venerando humildemente los misterios del Rosario de la Santísima Virgen María, imitemos lo que contienen y consigamos lo que nos prometen. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén
 
 
CANTO LEMA
Se puede oír en
http://www.goear.com/listen/a1ba465/corazon-misionero-manuel-vega
 
CON FE Y ESPERANZA
Letra y Música: Manuel Vega
Con fe y esperanza
y un corazón misionero,
nuevas generaciones
al encuentro del Señor. 
Llevamos alegría,
llevamos esperanza,
llevamos a María
en nuestro corazón.
Con fe y esperanza…          
Los laicos unidos,
con nuestros pastores
a Jesús Eucaristía
venimos a adorar.
Con fe y esperanza…
El proceso misionero
a todos nos invita
oración y eucaristía
y solidaridad.
Con fe y esperanza…

jueves, 10 de octubre de 2013

DECIRTE GRACIAS, SEÑOR

DECIRTE GRACIAS, SEÑOR

Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz

Evangelio del domingo 13 de octubre del 2013. XXVIII Domingo Ordinario

Evangelio: Lucas 17, 11-19: Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: "Jesús, maestro, ten compasión de nosotros. "Al verlos, les dijo: "Id a presentaros a los sacerdotes. "Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo: "¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios? "Y le dijo: "Levántate, vete; tu fe te ha salvado."

LECTURA:     Lee, pausadamente, una o dos veces el texto del Evangelio, haz un poco de silencio interior, cierra los ojos y visualiza a los personajes y piensa que te dice a ti, personalmente, la Palabra de Dios.

MEDITACIÓN.        La salvación es para todos. Jesús está transitando territorio samaritano, considerado zona de “infieles” en cuanto que los judíos consideraban herejes a los samaritanos, por lo que no tenían trato con ellos, por lo mismo, quizá la mayoría de los 10 leprosos serían paganos y quizá algunos eran judíos, pues el relato destaca que, curados todos, sólo uno, un samaritano (un extranjero) regresó a dar las gracias.

La lepra, por ser contagiosa era considerada una de las peores enfermedades, por lo que los que la tenían, eran expulsados de los pueblos y vivían como parias, formando comunidades de enfermos, independientemente de la religión o clase social a la que pertenecieron, pues la enfermedad los hizo iguales. La lepra, en el contexto bíblico, además de una enfermedad, representa también la realidad del pecado, presente en el corazón del hombre que se aleja de Dios o actúa al margen de su amor.

De este relato destaco cuatro cosas. 1. El dolor, el infortunio nos une, nos iguala. 2. La salvación (sanación) es para todos, Jesús no hace distinción de persona. 3. A quien ora, Dios le escucha y responde; la oración hace milagros. 4. Hay que reconocer la acción de Dios y ser agradecidos con Él.

Por lo anterior, podemos considerar que no necesitamos estar en dificultades para establecer relaciones fraternas con los demás y orar unos por otros; incluso por los que nos persiguen. La oración ha de ser confiada y agradecida.

Un ejemplo claro del poder de la oración fue la jornada de oración (7-sep-2013), convocada por el Papa Francisco, donde pedimos por la paz de Siria, país eminentemente musulmán, donde se persigue y asesina a los cristianos. Mientras que Estados Unidos y algunos países se preparaban para invadirlo y el mismo gobierno sirio, masacraba a los ciudadanos, los católicos fuimos convocados a orar. La respuesta fue inmediata, no había pasado ni una semana y al interior de Siria se empezó a hablar de desarme y los países empezaron a retirar su apoyo a una intervención militar. Ciertamente se pueden aducir razones económicas o políticas para el cambio, pero es importante reconocer, que lo que parecía imposible, sucedió, cuando oramos. ¿Tú, yo, nos unimos a esta oración? ¿Cuántos agradecimos los efectos de esta jornada de oración?

Casi un mes después, retomando el tema de la oración (8-oct-2013) el Papa Francisco, señaló: “Sabemos que la oración hace milagros”. “La primera tarea en la vida es esto: la oración. Pero no es la oración de las palabras, como loros, sino la oración, el corazón: observar al Señor, escuchar al Señor, pedir al Señor”.

ORACIÓN:   Guardo silencio, reflexiono sobre lo que medité y hago mi oración propia, lo que sigue sólo es una guía: Señor, el pasaje evangélico, me hace reconocer que muchas veces, en particular cuando he estado en problemas, me he dirigido a Ti para pedirte algo y me doy cuenta que pocas veces te he dado gracias por lo que me has dado, que incluso es más de lo que he pedido. Hoy Señor, me atrevo a pedirte un corazón agradecido que en todos los instantes de mi vida lleve hasta mis labios la palabra “gracias” por tantos dones recibidos, que me impulse a compartir mi fe con los que me rodean y que constantemente me lleve a orar por mí, por mi familia y por los demás.

CONTEMPLACIÓN: El simple hecho de decirte gracias, Señor, llena mi corazón de confianza y alegría, me lleva a reconocer que no estoy solo y aleja de mí la tristeza y el pesimismo. Gracias Señor, por tu amor y tu perdón, por la salvación y salud que me das. Gracias porque llenas de paz mi corazón.

ACCIÓN: 1. Meditaré para reconocer “las lepras” que hay en mi vida y en mi corazón. 2. Le pediré al Señor Jesús que me cure. 3. Acudiré al Sacerdote para recibir el sacramento de la reconciliación. 4. Me acercaré a comulgar el sacramento de la Eucaristía. 5 Agradeceré a Dios por las maravillas que ha hecho en mí. 6. Oraré por aquellos que considero que sus “lepras” no los dejan ser libres ni felices y les invitaré a que se acerquen a Jesús, al sacerdote y a la Iglesia, para ser “sanados”.

La palabra “Eucaristía”, significa “acción de gracias”, para mantenerme en actitud de agradecimiento me esforzaré en participar de manera asidua a la Misa, especialmente a la dominical.

Si deseas hacer algún comentario puedes escribirme 

Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz
Familia Eucarística

lunes, 7 de octubre de 2013

A ALEGRÍA DE LA FE, CONFIADA Y ACTIVA

A ALEGRÍA DE LA FE, CONFIADA Y ACTIVA


Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz



Evangelio del domingo 6 de octubre del 2013. XXVII Domingo Ordinario
Evangelio: Lucas 17, 5-10. En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor: "Auméntanos la fe." El Señor contestó: "Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: 'Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.""

LECTURA: Lee, pausadamente, una o dos veces el texto del Evangelio, has un poco de silencio interior, cierra los ojos y visualiza a los personajes y piensa que te dice a ti, personalmente, la Palabra de Dios.

MEDITACIÓN. Los apóstoles le piden a Jesús “auméntanos la fe” y Él les responde, pidiéndoles “confianza” con la imagen de un árbol que se moverá: Luego les pone la imagen del criado que sirve y que es una persona en “acción”, por lo que el Señor Jesús, a través de estas imágenes les está señalando que para que la fe se incremente debe de ser dinámica. Es curioso, pero en nuestra mentalidad, quizá un tanto conformista, tener fe, implica ser una persona tranquila, que deja que las cosas sucedan, en cambio, en la mentalidad de Jesús y la de la Iglesia, particularmente explicitada en la predicación y el dinámico testimonio del Papa Francisco, la fe es un proceso activo, vigoroso, en el que se entrega la vida y se experimenta la alegría de dar todo sin esperar ninguna otra recompensa, más que la Gloria de Dios, que es lo único que hay que buscar. Por eso el trabajo generoso, incluso agotador pero altamente gratificante de la evangelización, nos lleva a expresar, “Siervo pobre soy, no he hecho más que lo que tenía que hacer”.

La palabra confiar (confidere) significa tener una fe activa, vivir con fe. La alegría de la Fe, confiada y activa, no está en lo que se hace sino por Quien y para Quien se hace: Dios, porque en el trabajo misionero y evangelizador, en nuestra vida diaria, no estamos solos, sino acompañados por Jesús y fortalecidos por el Espíritu Santo, para la Gloria del Padre. Nuestra alegría no sólo está en el servicio; también y sobre todo, lo está en trabajar, en, por y con Jesucristo que nos llama, prepara, envía y acompaña. Esto es lo que experimentó san Pablo y por eso dirá “sé en Quien he confiado” (2 Tm 1,12) y también dirá “todo lo puedo en Aquel que me fortalece” (Flp 4,13).

La fe crece y se fortalece en unión y bajo la guía de la Iglesia. La fe no es solo mi respuesta personal a Dios, es también comunitaria y podemos decir que se fortalece y autentifica, si la hago vivencial en comunión con la Iglesia, quien es Madre y Maestra, que nos enseña y nos guía. La fe sin la Iglesia se empobrece. En lo personal, para crecer en la fe me ayudan mucho las enseñanzas del Papa, el testimonio de los santos y la cercanía de tantos hermanos que domingo a domingo, y también entre semana, se acercan a mí para manifestar, con su presencia, palabras y acciones: su amor a Dios, su devoción a la Virgen María y a los santos, así como su solidaridad con los más necesitados.

Quienes pretende vivir su “su fe” sin la iglesia, sin los sacerdotes, sin los sacramentos, sin la Misa dominical, se engañan o su soberbia les impide ver que su fe se empobrece y se ha desviado o está a punto de perderse.
La fe no se reduce a un conjunto de ideas, pensamientos o ritos. La fe brota del encuentro con una persona: Jesucristo, nuestro Señor, por eso la Fe, que “actúa confiadamente” requiere del trato continuo con Jesús, a través de las “visitas frecuentes” al Santísimo, de la oración, de la confesión, de la comunión, del servicio al hermano, especialmente al más necesitado; también requiere del esfuerzo diario de vivir, como dice el Papa Francisco, “a contra corriente” de la “mundanalidad”, construyendo el Reino de Dios en los ambientes y en “las periferias” donde desarrollamos nuestra vida.

Para fortalecer nuestra fe, vale la pena, hacer vida, lo que Pablo recomienda en la 2ª lectura de este día (2 Tm 1, 6-8. 13-14) “Querido hermano: Reaviva el don de Dios, que recibiste… porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor… Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios. Ten delante la visión que yo te di con mis palabras sensatas y vive con fe y amor en Cristo Jesús. Guarda este precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros”.

ORACIÓN: Guardo silencio, reflexiono sobre lo que medité y hago mi oración propia, lo que sigue sólo es una guía: Señor, gracias por el don de la fe. “Creo, pero aumenta mi fe”, para que experimente tu presencia amorosa, para que comparte la alegría de saber que me amas y me invitas a ser tu testigo. Creo Señor y aumente mi fe, para que sea coherente en mi forma de pensar, hablar y actuar, para dar testimonio de mi fe en Ti, Señor. 

Jesús, creo y aumenta mi fe, para estar siempre al servicio de los demás; concédeme una fe activa que deje la pasividad en la que he vivido. Dame una fe que “haga ruido”, que vaya a “contra corriente de la mundalidad”; una fe que no sea “light” ni un “licuado” sino una expresión de tu presencia en mí y de mí en Ti.

CONTEMPLACIÓN: Vale la pena guardar un momento de silencio para contemplar lo que hemos leído, meditado y orado, para que experimentes la alegría, no sólo de responder a lo que Dios te pide, sino también para que experimentes su presencia con la que Él te responde. Piensa en lo que has hecho y piensa cuanto más y mejor podrías haber sido si lo hubieras realizado, teniendo conciencia clara de la presencia de Dios en tu vida. Piensa que cosas seguirás haciendo para Gloria de Dios, y en todo lo que emprendas, dile: Señor Jesús, creo pero aumenta mi fe”.
ACCIÓN: Memoriza este canto:

Si vienes conmigo y alientas mi fe, si estás a mi lado, ¿a quién temeré? (bis)

A nada tengo miedo, a nadie he de temer, Señor, si me protegen tu amor y tu poder.

Me llevas de la mano, me ofreces todo bien; Señor, Tú me levantas si vuelvo a caer.

¡Qué largo mi camino! ¡Qué hondo mi dolor! Ni un árbol me da sombra, ni escucho una canción.

¿Será que a nadie puedo mirar ni sonreír? Señor, Tú sólo quedas, Tú sólo junto a mí.

En cosas que se mueren yo puse el corazón. Fue tierra mi tesoro, fue vana mi ilusión.


En cosas que se mueren me voy muriendo yo. Tú sólo vives siempre, Tú sólo, mi Señor.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Misa, Kerme y Charreada










































Ayuda a quién lo necesita

El Templo Expiatorio a Cristo Rey, Antigua Basílica de Guadalupe, CENTRO DE ACOPIO de la Arquidiócesis México.

Un llamado urgente a la solidaridad: “Huracán Ingrid y Tormenta Tropical Manuel”

Hacemos un llamado a las personas de buena voluntad a unirse a la Campaña de Solidaridad a favor de nuestros hermanos afectados por las intensas lluvias
Lista de donativos en especia solicitados:

Alimentos: Aceite, Frijol, Arroz, Lentejas, Sopa en pasta, Atún, Sardina (en lata abre fácil), Sal, Azúcar, Harina de Maíz, Café soluble, Chocolate en polvo, Leche en polvo (en bolsa), galletas tipo María, Gerber (1ra., 2da. y 3ra. etapa).

Agua: En paquetes de 6-12 botellas de 1 lt. o 1.5 lts.

Kit General de Limpieza: Toallas femeninas, Pañales, Papel Higiénico (Paq. de 4), Jabón de baño, Jabón para lavar, Pasta dental, Cepillo dental, Desodorante, Servilletas, Rastrillos, Peine o cepillo, Cloro, Jerga.

Utensilios de Cocina: Cucharas y tenedores (acero inoxidable), Vasos, platos hondos y planos (de plástico uso rudo, Cuchillo de cocina, sartén, olla, cacerola, cuchara para guisar, jarra de plástico con tapa, abrelatas. Colchonetas y Sandalias (únicamente nuevas).

También puedes hacer tu donativo en:

Cáritas Emergencias, A.C.
Banamex: Suc. 227 Cta. 4299536. Clavé: 002180022742995366 Donativos por tarjeta de crédito o débito: Tel. 5660-2001, 5660-7288 y 5598-9650 Su donativo es deducible de impuestos.
Pbro. Lic. Enrique Augusto Maldonado García.
Presidente de Cáritas Ciudad de México




REFLEJAR SU PRESENCIA DIVINA


“REFLEJAR SU PRESENCIA DIVINA

Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz

Evangelio del domingo 29 de septiembre del 2013.
XXVI Domingo Ordinario
Evangelio: Lucas 16, 19-31:

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: "Había un hombre rico que se vestía de purpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas. Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó: "Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas. "Pero Abrahán le contestó: "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces. Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros."El rico insistió: "Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento."Abrahán le dice: "Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen."El rico contestó: "No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán. Abrahán le dijo: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto."

LECTURA:
Lee, pausadamente, una o dos veces el texto del Evangelio, has un poco de silencio interior, cierra los ojos y visualiza a los personajes y piensa que te dice a ti, personalmente, la Palabra de Dios.

MEDITACIÓN: En la parábola se habla del más allá y los personajes son Abrahán, el hombre rico (Epulón) y Lázaro. En esta parábola se ve la correspondencia que existe entre la vida diaria y la vida después de la muerte. Se muestra la fe en la resurrección en cuanto que cada personaje muerto tiene un pasado en su vida biológica. No se habla de “reencarnación”, ni de “energías”, ni de perderse en “el todo” o en “la nada”, sino que cada quien conserva la conciencia de su existir y de su proceder. La resurrección de Jesucristo, hace que está parábola, se comprenda, no como una alegoría, sino como un anuncio de la Vida Eterna.

ORACIÓN: Guardo silencio, reflexiono sobre lo que medité y hago mi oración propia, lo que sigue sólo es una guía: Señor, gracias por la vida que me has dado. A diferencia a la de seres microscópicos como los virus y las bacterias o los macroscópicos, como las plantas, los peces, los insectos, los réptiles, los mamíferos, etc., no sólo tengo conciencia de mi existir sino que me descubro en relación con otros seres humanos y con la creación; con un pasado, un presente y un futuro y llamado a la eternidad de tu amor.
Señor, concédeme estar siempre consciente de las realidad de mi temporalidad, -sólo voy de paso a este mundo, y de la eternidad para la que me has creado. Concédeme tener experimentar constantemente tu presencia, reconocerte en quien está a mi lado y en toda la creación. 

CONTEMPLACIÓN: El don de la vida es una gracia y una bella responsabilidad, para con Dios, con mis hermanos y la creación. Responsabilidad que en el amor nunca es una carga, sino una constante bendición. Realizarla con la conciencia de que mi vida no se acaba con mi muerte sino que se prolonga hasta la eternidad, hace que mi hoy, tenga siempre el reto de descubrir a Dios presente, a Quien podré contemplar cara a cara, hasta la eternidad. Motivado con esta idea, no sólo podré reconocer más fácilmente los reflejos del amor divino en todo lo que rodea y ocurre, sino que también con mayor empeño, puedo ocuparme en reflejar su presencia divina en mi pensar, hablar y actuar, como un reto continuo de esforzarme en ser un reflejo de su amor.

Pensar en el Cielo, sabiendo que lo tengo que anticipar aquí en la tierra, es vivir impregnado de la presencia de Cristo, Quien “me amó y se entregó por mí” (cf. Gal 2,20). Es actuar con libertad, llevando la paz de Jesucristo a todos lados, en el esfuerzo diario de ser mejor con mi familia, mis amigos y las personas con las que interactúo. Es comprender y vivir la dimensión solidaria hacia el pobre y necesitado como el Lázaro del relato evangélico y compartir la fiesta de la vida con todos mis hermanos; valorando los acontecimientos en su justa dimensión, administrando los recursos materiales sin nunca apegarme a ellos y es cuidar la ecología de todo ser vivo y la naturaleza misma, que me hablan de Dios.

Anticipar el Cielo en la tierra, también es hacer vida lo que san Pablo nos pide en la segunda lectura de este domingo: “Hombre de Dios, practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la delicadeza. Combate el buen combate de la fe. Conquista la vida eterna a la que fuiste llamado, y de la que hiciste noble profesión ante muchos testigos” (1 Tm 6, 11-12).

ACCIÓN:
Para logra mi objetivo de ser feliz, ser santo y llegar al Cielo, debo mantenerme en continua relación con Dios y para ello es importante, todos los días, dialogar con Él meditando la Sagrada Escritura y conociendo el magisterio pontificio, participar de la Eucaristía y del sacramento de la reconciliación, orar en diálogo amoroso con Jesús, y compartir la fe en la misión continua con mis hermanos y en la ayuda solidaria con los más necesitados. 

Estos cuatro pilares: Sagrada Escritura, Eucaristía, Oración y Misión, siempre los encuentro en la Misa, de ahí que mi participación en la Misa dominical es fundamental, para vivir solidariamente la fe, con mis hermanos en la iglesia.


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