miércoles, 14 de septiembre de 2011

Anuncian beatificación de Madre María Inés Teresa Arias

México, D. F., 11 de septiembre de 2011.

MISIONERA MEXICANA SIN FRONTERAS SERÁ BEATIFICADA

Al término de la misa celebrada en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, en conferencia de prensa, las Hermanas Teresa Gutiérrez, Teresa Torres e Isabel Orozco, Misioneras Clarisas, dieron a conocer que el Santo Padre Benedicto XVI ha aprobado como fecha para la Beatificación de Madre María Inés del Santísimo Sacramento, fundadora de Familia Inesiana, el sábado 21 de abril de 2012 en la I. N. Basílica de Guadalupe, a las 11:00 de la mañana. Y ha nombrado como Delegado suyo para esta Ceremonia, al Eminentísimo Sr. Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos.

Acompañadas por Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz, Director de Familia Eucarística, institución que forma parte de Familia Inesiana, manifestaron su alegría porque “una mexicana será llevada a los altares, no sólo como reconocimiento de sus capacidades humanas al crear diversos institutos que en el mundo entero ponen en alto el nombre de nuestra Nación al ser portadores de una imagen que nos identifica como mexicanos e hijos de Santa María de Guadalupe, sino por ser una mujer de gran valor y ejemplo a seguir, por la forma en la que vivió las virtudes heroicas de la fe, la esperanza y la caridad”.

La labor de esta Misionera Mexicana sin fronteras, tiene presencia en Asia, América, Europa y África, en lugares como Japón, Indonesia, Sierra Leona, Nigeria, Costa Rica, Estados Unidos, Italia, España, Irlanda, Argentina, Rusia, Corea, India, a través de escuelas, hospitales, casas de asistencia, internados, centros de desarrollo, dispensarios, entre otros.

“La obra realizada en las misiones que fundó la Madre María Inés, comprende el desarrollo integral de la mujer en el fortalecimiento de la familia, la defensa y promoción de una vida digna, la protección del desarrollo indígena y de los grupos marginados de nuestro país”, afirmó la Hna. Teresa Gutiérrez.

En su intervención, Mons. Pedro Agustín Rivera dijo que “Problemas y guerras siempre ha habido en la humanidad, y en medio de todas estas situaciones oscuras, también brilla la luz. Para México, tanto la beatificación de Juan Pablo II y la visita de sus reliquias, así como la beatificación de Juan de Palafox y la próxima beatificación de Madre María Inés, son un signo de la presencia de Dios en medio de nosotros, y son un signo que nos tiene que cuestionar respecto a nuestra vida”.

“Noticias como esta, nos dan esperanza y fortaleza ante las malas noticias, por ello, no debemos dejarlas en el mismo nivel, ya que noticias como la de hoy son las que tocan y cambian el corazón. Quizá ésta también es una llamada de atención a todos, Dios está con nosotros; en la medida en que todos hagamos nuestro esfuerzo por ser mejores, y pongamos en el centro de todas nuestras acciones nuestra raíz auténtica: Dios y Santa María de Guadalupe, será más fácil que podamos encontrar los elementos para deponer las armas que llevan a la violencia y a la división, y así, poder encontrar esos caminos de paz, para volver a la unidad”, señaló el Director de Familia Eucarística.

La obra de Madre María Inés tiene por lema “Es urgente que Él reine”, expresando así su anhelo misionero. La Familia Inesiana la forman: Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, Van Clar (Misioneros laicos), Misioneros de Cristo para la iglesia Universal (Sacerdotes), Instituto de Misioneras Inesianas (Laicas consagradas), el grupo sacerdotal Amigos de Madre Inés (Sacerdotes diocesanos) y Familia Eucarística (familias).

PERFIL BIOGRÁFICO

Para irnos empapando de la vida y obra de la Madre Ma. Inés, a continuación presentamos algunos datos sobresalientes:

Manuelita de Jesús Arias espinosa, nace en Ixtlán del Río, Nayarit el 7 de Julio de 1904. Sus padres: el Lic. Eustaquio Arias y la señora Doña María Espinosa, ambos originarios de Guadalajara, Jalisco, México. Fue la quinta de ocho hijos.

Manuelita de Jesús era una niña alegre y vivaz. Con la espontánea ingenuidad infantil pregunta a su padre que lo observa caminando mirando al cielo: “¿Papá qué tanto rezas?” “Platico con Dios hijita, nos entendemos muy bien, de corazón a corazón”.

Manuelita es una joven que a los 20 años vive plenamente las sanas aspiraciones de su época, es alegre, entusiasta y educada: “Que alegre es Manuelita” comentaban sus amigas. Participa con alegría en las fiestas familiares, paseos y diversiones propias de su edad. Pero no es eso lo que su corazón busca. “Nada de eso me llena, todo es vanidad tan superficial y vacía”, texto que mucho tiempo después, encontramos en varios de sus escritos, refiriéndose a aquella época.

En 1924 en la cuidad de Colima, sufre una apendicitis. Es Guadalajara, en casa de su prima, donde se hospeda para ser atendida por el médico, y donde lee el libro de la vida de Santa Teresita, cuya lectura despertó en ella el vivo deseo de santidad.

Durante el período de la terrible persecución religiosa en México, en la fiesta de Cristo Rey, se consagra al amor misericordioso de Dios como víctima de holocausto, ofrece su vida por la salvación de México y toma la decisión de ingresar a la vida religiosa a pesar de las circunstancias.

Después de una serie de pruebas y sufrimientos, logra lo que tanto anhelaba su corazón; el 7 de junio de 1929 ingresa al monasterio de las Clarisas Sacramentarias, que, a causa de la persecución religiosa, se encontraba expatriado en Los Ángeles, California. Manuelita recibe el nombre de Sor María Inés Teresa del Santísimo Sacramento.

El 12 de diciembre de 1930, ante la imagen de la Sma. Virgen de Guadalupe, Madre Inés hace los votos Temporales en la Iglesia de Santo Toribio, en Los Ángeles, California. Es allí donde tiene una profunda experiencia espiritual con la Madre de Dios, y escucha de sus labios una promesa que marca fuertemente su vocación misionera.

El 12 de mayo de 1945, es aprobada en Roma la fundación, con sede en Cuernavaca, Morelos, México. El mismo día colocan la primera piedra de la Casa Madre. En seis años llegan a ser 92 religiosas, con dos casas, Cuernavaca y Puebla. El 31 de mayo de 1951, Madre Ma. Inés solicita a la Santa Sede la transformación de estos dos monasterios en instituto misionero de vida contemplativa y activa.

El 22 de junio de 1951, los dos monasterios, el de Cuernavaca y Puebla se transforman con aprobación pontificia  en “Congregación de Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento”. Madre María Inés es nombrada primera superiora general, y lo será hasta el término de su vida.

Su espíritu misionero, eucarístico, sacerdotal y mariano que vivió en sencillez y alegría en el cumplimiento de la voluntad de Dios, en la ciudad de Roma, Italia, el 22 de julio de 1981, en un acto de inmensa confianza y abandono al Amor Misericordioso, entrega su vida al Padre.

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